lunes, 13 de octubre de 2008

PLATERO Y YO, XVIII - La Fantasma

La mayor diversión de Anilla la Manteca, cuya fogosa y fresca juventud fue manadero sin fin de alegrones, era vestirse de fantasma. Se envolvía toda en una sábana, añadía harina al azucenón de su rostro, se ponía dientes de ajo en los dientes, y cuando, ya después de cenar, soñábamos, medio dormidos, en la salita, aparecía ella de improviso por la escalera de mármol, con un farol encendido, andando lenta, imponente y muda. Era, vestida ella de aquel modo, como si su desnudez se hubiese hecho túnica. Sí. Daba espanto la visión sepulcral que traía de los altos oscuros, pero, al mismo tiempo, fascinaba su blancura sola, con no sé qué plenitud sensual...

Nunca olvidaré, Platero, aquella noche de setiembre. La tormenta palpitaba sobre el pueblo hacía una hora, como un corazón malo, descargando agua y pierda entre la desesperadora insistencia del relámpago y del trueno. Rebosaba ya el aljibe e inundaba el patio. Los últimos acompañamientos - el coche de las nueve, las ánimas, el cartero- habían ya pasado... Fui, tembloroso, a beber al comedor, y en la verde blancura de un relámpago, vi el eucalipto de las Velarde - el árbol del cuco, como le decíamos, que cayó aquella noche- , doblado todo sobre el tejado de alpende...

De pronto, un espantoso ruido seco, como la sombra de un grito de luz que nos dejó ciegos, conmovió la casa. Cuando volvimos a la realidad, todos estábamos en sitio diferente del que teníamos un momento antes y como solos todos, sin afán ni sentimiento de los demás. Uno se quejaba de la cabeza, otro de los ojos, otro del corazón... Poco a poco fuimos tornando a nuestros sitios.

Se alejaba la tormenta... La luna, entre unas nubes enormes que se rajaban de abajo a arriba, encendía de blanco en el patio el agua que todo lo colmaba. Fuimos mirándolo todo. Lord iba y venía a la escalera del corral, ladrando loco. Lo seguimos...Platero; abajo ya, junto a la flor de noche que, mojada, exhalaba un nauseabundo olor, la pobre Anilla, vestida de fantasma, estaba muerta, aún encendido el farol en su mano negra por el rayo.

ACTIVIDADES PARA EL TERCER CICLO DE PRIMARIA

1. Una vez leído el texto, ¿cómo describirías a Anilla la Manteca?. Elige tres adjetivos de los que te hayas ayudado para hacer tu descripción y busca un sinónimo de cada uno. Puedes utilizar el diccionario.

2. ¿Alguna vez has sido testigo de una tormenta como la del texto?. Haz memoria o trata de recrear una situación de tormenta, expónla en 7 líneas.

3. Con la ayuda de un compañero, busca los sustantivos que pertenezcan al campo semántico de la meteorología. Construid oraciones con cada sustantivo y añadid más sustantivos que pertenezcan a ese campo semántico.

4. Define las siguientes palabras y construye oraciones con ellas:
Aljibe Ánima Alpende Afán Exhalar Nauseabundo

5. Olvida que has leído el último párrafo del texto. Trata de inventar un final, con una extensión máxima de 8 líneas.

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